Logra un vientre plano sin hacer dietas estrictas, ¡funciona!

Logra un vientre plano sin hacer dietas estrictas, ¡funciona!

Todas, en mayor o en menor medida, desearíamos tener un vientre libre de hinchazón. Lo que pocas están dispuestas a hacer es dietas demasiado estrictas.

Se recomienda seguir estos consejos para conseguir un vientre plano de forma saludable y definitiva.

Agua, agua, agua

Está probado que beber mucha agua (unos 2 litros diarios), no solo es beneficioso para evitar la retención de líquidos sino que también ayuda a la digestión, evita el estreñimiento, contribuye por su efecto saciante a comer algo menos y, por lo tanto, a perder peso y tener un vientre plano.

Alimentación

Alimentos eficaces para un vientre plano. Elegir aquellos que contengan 0% de azúcar y además sean ricos en fibra dietaria: panes, galletas y cereales integrales, damascos deshidratados y todas las frutas con alto aporte de fibra (naranjas, kiwi, mandarinas, durazno o tuna).

Mejor evitar. Abandonar los alimentos que tengan un alto aporte de azúcar y grasas saturadas, como postres, pasteles, tortas, bebidas gaseosas azucaradas, mayonesa, frituras, mantequilla, manteca, quesos con grasa y carnes con alto contenido de grasa. En este último punto hay que preferir los cortes magros, las carnes blancas y los pescados.

Para marcar la cintura y el vientre. Lo ideal es fraccionar las comidas en cuatro raciones diarias, consumir 3-4 porciones de fruta, 2 de verduras frescas, hidratarse con agua pura o mineral sin gas (de preferencia) y evitar el alcohol, ya que a las mujeres se nos acumula en los muslos, caderas, cintura y abdomen como tejido graso.

Ejercicios cardiovasculares

Los ejercicios cardiovasculares ayudan a tener un vientre plano porque producen la secreción de endorfinas, que inhiben y bajan los niveles de cortisol, hormona que aumenta la presencia de azúcar en la sangre y que ayuda a que la grasa se estanque. Se recomienda realizar actividad física dinámica al menos tres veces a la semana: spinning, elíptica, trote o bicicleta en el gimnasio o deportes como el trekking, surf o running al aire libre. Para incorporar el ejercicio aeróbico a nuestra vida diaria se propone:

Lunes: 40′ de caminata (70% frecuencia cardiaca máxima) y 10′ de estiramientos
Miércoles: 45′ de bicicleta (80% FCM) y 10′ de estiramientos
Viernes: 40′ de running (80% FCM) con intervalos de 5′ de trote (65-70% FCM)y 5′ de caminata rápida por 8 ciclos, y 10′ de estiramiento.
Sábado o domingo: 120′ de algún deporte a elección.

Evita el estrés

El estrés causa que tu cuerpo libere una hormona llamada Cortisol que aumenta la grasa en tu vientre.

El cortisol hace que te sientas muy hambriento, así que tendrás esa tendencia a comer demasiado para tratar de calmar la ansiedad provocada por aquellas situaciones estresantes.

Desafortunadamente, la mayor parte de la grasa que podrías ganar por haber comido en exceso, será grasa que se acumulará en tu vientre debido a que la mayoría de los receptores del Cortisol se encuentran ubicados en la zona de tu vientre.

Así, estudios realizados en la Universidad de California, San Francisco, demostraron que los momentos de ocio y las actividades de relajación, como respiraciones profundas o caminar entre la naturaleza, ayudan a combatir la acumulación de grasas en la zona del abdomen y cintura, ya que bajan los niveles de ansiedad. 

Mastica mucho la comida

Mastica bien los alimentos hasta que estén completamente triturados y traga después. Si no estás acostumbrada, prueba a comer con la tele apagada, de manera que puedas concentrarte en tu plato y contar cada vez que masticas. Puede que te parezca una tontería, pero ingerir así los alimentos ayuda a tu estómago a hacer menos trabajo en la digestión, lo que evita la pesadez, los gases y la hinchazón del vientre. Y, por otro lado, comer despacio te ayuda a saciarte antes, ya que comes más tranquila y con menos ansiedad.

Modera la ingesta de azúcar y de sal

No es la idea que comas desabrido o que prescindas de los dulces, pero moderar su consumo es una buena forma de tener un vientre plano. ¿Por qué? En primer lugar, si no tomamos azúcar mantendremos los niveles de insulina bajos y el glucagón alto. El glucagón es la hormona encargada de transformar en energía las grasas del vientre, por lo que mantener sus niveles altos (a base de limitar el consumo de azúcar) será de gran ayuda.

Respecto a la sal, esta es muchas veces la gran responsable de la retención de líquidos y por tanto de sentirnos hinchadas. Su consumo moderado es beneficioso no solo para bajar peso sino para prevenir también enfermedades cardiovasculares. Se recomienda pasarse a las hierbas aromáticas para dar sabor a tus comidas y sustituir la sal convencional por una sal natural baja en sodio.

Añade yogur a tu dieta de calorías reducidas

Un Estudio de la Universidad de Tennessee encontró que las personas que incluyeron yogur en sus  dietas para perder peso, perdieron 81% más grasa del vientre, que aquellas personas que no incluyeron yogur en sus dietas para rebajar de peso.

El calcio presente en el yogur, y en otros productos lácteos, ayuda a que tu cuerpo queme una mayor cantidad de grasa, y este calcio también limita la cantidad de nueva grasa que tu cuerpo puede producir.

Deja de masticar chicle

Esto probablemente no lo sabías: masticar chicle hace que tragues aire, lo que provoca gases e hinchazón. Además el edulcorante del chicle puede hacerte tener antojos de comidas poco saludables, que te harán engordar.

Desequilibrio hormonal

Si has hecho dieta y no logras bajar de peso, quizás se trate de un desequilibrio hormonal. Consulta a tu médico para realizar un examen y asegúrate que tus hormonas están en los niveles correctos.

Duerme más

Muchas veces dejamos de dormir lo suficiente para pasar más tiempo haciendo muchas de cosas que tenemos o queremos hacer. Pero por si no lo sabías, dormir poco causa aumento de peso, especialmente acumulación de grasa alrededor de la cintura y vientre abultado.

 

 

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