¿Cómo puedo prevenir y calmar el dolor de espalda?

¿Cómo puedo prevenir y calmar el dolor de espalda?

El dolor de espalda puede originarse debido a distintas causas. Existen diversos factores de riesgo que hacen que unas personas sean más propensas que otras al dolor de espalda. Entre ellos destacan la edad, la genética, riesgos laborales, el peso, la postura, el embarazo o el hábito de fumar.

Asimismo, la sobrecarga laboral, la vida agitada de nuestros días, las tensiones sobre nuestro sistema músculo esquelético por deportes y otras actividades bajo estrés, son condiciones que generan frecuentemente dolores de espalda.

El dolor es la señal emitida por tu cuerpo de que algo no está bien. El dolor es un indicador muy importante sobre tu salud y debe ser tomado seriamente.

¿Se puede prevenir el dolor de espalda?

Las mejores medidas preventivas contra el dolor de espalda son:

  • Hacer ejercicio regularmente para fortalecer los músculos de la espalda.
  • Mantener un peso saludable. Para mantener huesos fuertes, necesitas ingerir suficiente calcio y vitamina D todos los días.
  • Mantener una buena postura parándose derecho y evitar levantar objetos pesados mientras sea posible. Si tienes que levantar algo pesado, dobla las rodillas y mantén la espalda derecha.
  • Es importante, aunque es difícil, llevar una vida tranquila, no autoexigirse tanto.

¿Cuándo debo visitar al médico?

Debes visitar al médico si sientes:

  • Adormecimiento o cosquilleo
  • Dolor intenso que no se alivia con descanso
  • Dolor luego de una caída o lesión
  • Dolor acompañado de uno de los siguientes problemas:
    • Dificultad para orinar
    • Debilidad
    • Adormecimiento de las piernas
    • Fiebre
    • Pérdida de peso sin estar a dieta

Dolencias que provocan dolor de espalda

Algunas de las dolencias cuyos síntomas incluyen dolores o molestias en la espalda son:

Hernia discal.

Ocurre cuando todo o parte de un disco de la columna es forzado a pasar a través de una parte debilitada del disco. Esto puede ejercer presión sobre los nervios cercanos o la médula espinal.

Estenosis espinal lumbar.

El canal espinal lumbar es el espacio dentro de la parte inferior de la columna vertebral que lleva los nervios hacia las piernas. Es muy estrecho. Con el curso de los años, los huesos y tejidos que están alrededor del canal crecen, haciendo que el canal se vuelva aún más estrecho con el tiempo. Este estrechamiento se llama “estenosis.” A medida que el canal espinal lumbar se estrecha, se aprietan los nervios que pasan a través de este. Esta presión puede provocar dolor de espalda, dolor en las piernas y debilidad.

La artritis, las caídas, los accidentes y el desgaste de los huesos y de las articulaciones de la columna vertebral también pueden provocar estenosis del canal espinal lumbar

Espondilolistesis.

La espondilolistesis es una condición en la cual un hueso (vértebra) en la columna vertebral se mueve hacia adelante fuera de la posición apropiada sobre el hueso debajo de ella.

Osteoartritis.

La osteoartritis es la forma más común de artritis. Causa dolor, inflamación y disminución de los movimientos en las articulaciones. Puede ocurrir en cualquier articulación pero, generalmente, suele afectar las manos, las rodillas, las caderas o la columna.

Pasos simples para aliviar el dolor de espalda

Aplica hielo durante 5 o 10 minutos las primeras 48 horas.

Usa compresas calientes o toma duchas calientes durante las 48 horas posteriores para aliviar el dolor.

Toma un analgésico y evita el ejercicio vigoroso.

Elige un colchón firme y duerme con una almohada entre las rodillas (si duermes de lado) o debajo de las rodillas (si duermes boca arriba).

Usa sillas que tengan un buen respaldo para la parte inferior de la espalda; siéntate con los pies elevados si es necesario.

Relaja las rodillas, coloca los hombres hacia atrás y continúa en movimiento.

Ponte de pie con las manos en la parte inferior de la espalda. Inclínate un poco hacia atrás, en dirección a las manos, lenta y cuidadosamente. Mantén la posición unos segundos y luego enderézate. Repite el ejercicio varias veces.

Acuéstate boca arriba con las rodillas dobladas. Coloca las manos alrededor de la rodilla izquierda y acércala al pecho. Mantén esta posición por unos segundos y regresa a la posición original. Repite este ejercicio con la rodilla derecha. Luego repite el ejercicio trayendo ambas rodillas hacia el pecho y manteniendo esta posición por varios segundos.

Foto: http://www.revistalove.es/no-des-la-espalda-al-problema/

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