Tengo tortícolis, ¿qué puedo hacer?

Tengo tortícolis, ¿qué puedo hacer?

Ese molesto dolor de cuello llamado tortícolis afecta a la gran mayoría de personas, algunas lo sufren de forma habitual y otras, en cambio, en muy contadas ocasiones.

La tortícolis es la presencia de dolor al movimiento del cuello y acompañada de incapacidad para girar o mover la cabeza. El dolor y la contracción puede irradiarse a los hombros o la cabeza.

Las causas suelen ser siempre las malas posturas al dormir o sentarse en el sillón, usar una almohada demasiado alta o descansar junto a corrientes de aire.

Otras causas:

  • Movimientos bruscos del cuello.
  • Lesión traumática.
  • Ansiedad.
  • Lesiones musculares del cuello al nacer.
  • Secundaria a una hernia de disco a nivel cervical.
  • Infección bacteriana o vírica.

 

La aspirina o el ibupofreno, te ayudarán a bajar la inflamación del cuello y a aliviar el dolor, sin embargo, debes consultar antes a tu médico qué puedes tomar.  Recuerda que no todas podemos tomar estos medicamentos.

Aplica compresas frías y calientes. Ambas pueden ayudarte con la tortícolis en tu cuello, pero para mejores resultados, debes considerar alternarlas.

– Descansa tu cuello. Acuéstate sobre tu espalda varias veces durante el día para que tu cuello descanse de la presión de sostener tu cabeza erguida.

– Mantén tu cuello apoyado. Usa un pañuelo o un suéter de cuello de tortuga para proporcionarle un apoyo suave durante el día. Alternativamente, también puedes colocar una almohada de cuello detrás de tu cabeza mientras trabajes.

-Estira suavemente tu cuello. Mueve lentamente tu cuello de un lado a otro, sosteniéndolo en el lugar por 30 segundos con cada rotación.

-Masajea cuidadosamente tu cuello. Usa tus dedos para frotar suavemente la parte posterior de tu cuello, cerca de la tortícolis, por un máximo de 3 minutos.

-Cuida tu postura. Tu cuello debe estar bien recto mientras estés sentado o acostado, pero no lo sostengas con rigidez en un esfuerzo por mantener la posición.

Si tu tortícolis persiste durante algunos días, puedes probar a dormir con una almohada cervical, especialmente diseñada para cuidar el cuello y evitar que padezcas tortícolis y otros dolores similares.

Acciones que debes evitar:

Si te llaman por teléfono tómalo con una mano y no lo sujetes entre la oreja y el hombro, ya que esto solo agravará aún más tu tortícolis y puede convertir un dolor de cuello leve en otro mucho más fuerte.

Evita que el frío penetre en el cuello, ya que  puede perjudicar aún más la tortícolis.

Intenta mover el cuello lo menos posible y no hagas movimientos bruscos.

Si tienes que pasar gran parte del día sentado frente a un computador, intenta mantener siempre la espalda recta y sitúa el monitor a la altura de tu vista para no tener que mover el cuello.

No duermas sobre tu estómago, porque al hacerlo tu cuello en posiciones incómodas.

Evita sentarte por mucho tiempo con tu cabeza inclinada hacia abajo o inclinada hacia adelante.

Evita correr, jugar fútbol, jugar golf, hacer ballet, hacer pesas, y otros ejercicios extenuantes.

Si el dolor de cuello no cesa, ya han pasado bastantes días desde que se inició y los remedios no han dado resultados, lo mejor es que acudas a un fisioterapeuta que pueda darte un masaje adecuado y consiga eliminar la molesta tortícolis.

Si además del dolor de cuello la persona experimenta dolor en los brazos o siente corrientazos en las manos, entonces no se trata de una cervicalgia común y corriente. Ahí ya están involucrados algunos nervios que pasan por el cuello, por lo que se debe descartar una hernia de disco.

Para un buen diagnóstico son básicos los rayos X y en ocasiones la resonancia magnética. Si en determinado momento se sospecha únicamente del dolor de cuello, a veces solo con los rayos X es suficiente para ver el problema.

Foto: http://www.taringa.net/posts/salud-bienestar/15232543/Torticolis-causas-y-tratamiento.html

 

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